martes, 26 de abril de 2011

Miércoles 29 De Diciembre

Son las 12:17 AM, me demoré mucho en decidirme a escribir esto; tengo examen mañana, pero realmente creo que vale la pena escribir en estos momentos sobre ella.

Después de lo ocurrido con la última carta que pensaba escribirle decidí, entrar a Internet el domingo después de navidad, aún recuerdo que ese día le mande un mensaje incluyendo un “te quiero” pero nunca respondió el mensaje, ya no me dolía tanto pero creo que en ese momento me estaba mintiendo, el domingo al entrar la encontré en línea y pensé en decirle de una vez que nos debíamos una conversación, me dio la razón, me dijo que deberíamos hablar, le comenté que seguía soñando con ella, me respondió que ya no debía hacerlo, en ese momento aseguré lo que ya tenía pensado, “ella también quiere terminar”, por una parte me sentí mejor, pero también sentí la tristeza que me causaría después, solo lo pensé y vi que ya no sería como antes, ya no podré abrazarla pensando que es mi enamorada y que me quiere pensando en eso también, pero no era justo, esos días no había trato de enamorados, y me puse a pensar como cualquier otro, “si no funciona debes terminarlo”, me costaba admitirlo pero sabía que tenían la razón y tenía que hacerlo sino cada día estaría peor.

Llegó el lunes y estaba llegando tarde, bajé del micro y cuando caminaba apurado vi un taxi que se detuvo, en él vi a Priscilla, subí y no sabía cómo tratarla, solo se me ocurrió decirle “de dónde vienes”, se rió y me dijo – “tonto de donde crees pues si son las 7 AM”, yo también me reí y por lo menos esa pregunta tonta hizo que nos uniera algo, yo me adelanté a clases mientras ella esperaba a Romina, yo no quería entrar todavía porque ellas se demoraban, no era justo que me haya hecho subir al carro y ella no ingresara, afortunadamente si llegaron a tiempo y pudimos entrar a las primeras horas.

Tuvimos un break de 2 horas, así que me acerqué a ella para recordarle que hablaríamos luego, me dijo que sí que lo haríamos luego, pero cuando yo terminé de hacer unas cosas, un amigo de la clase se quedó conversando con ella, cada vez se pasaba más el tiempo, yo no sabía cómo decirle que teníamos que hablar, no sabía si se había olvidado, o si no quería hablar, quizás se había arrepentido, pero no lo sabía porque ni siquiera me miraba cada vez que pasaba por su carpeta; hasta que faltando un cuarto de hora para que empecemos clases él se fue, así que aproveché para sentarme con ella y decirle que hablemos.

Cuando me acerque se rió como siempre lo solía hacer, eso me encantaba, también me reí pero de una manera triste, como sabiendo lo que iba a pasar, le pregunté que necesitaba saber que sucedía, que ella me dijera, que la quería entender pero si no me decía nada no podía adivinar, me dijo que no se entendía a sí misma, ella había cambiado en sus reacciones, y me dijo que se enojaba cuando la molestaba o por cualquier cosa que pase entre los dos, en cambio cuando éramos amigos como que no tenía el derecho de hacerlo, me tomaba más en cuenta cuando éramos enamorados y por ende se enojaba conmigo de aquellas cosas, luego me dio a entender que estábamos mejor como amigos que me quería mucho y que era muy lindo, le dije que el mejor día con ella fue el día de mi cumpleaños que pasamos sin planearlo, hablando de varias cosas, y pasándola muy bien, o por lo menos yo la pasé como creo nunca había pasado, fue muy linda esa tarde.

Luego me agradeció la última carta que le di, me dijo que contó las veces que escribí su nombre, y que le gustó el detalle (mi mente decía “qué bueno, pero si me quieres porque no lo intentamos”), luego hablamos del primer día, que quizás no hubiéramos estado yo le dije que podríamos tomarlo como si ese día nunca paso para que no nos acordemos que estuvimos en algún momento, claro que no lo olvidaríamos pero fingiéndolo podíamos ayudarnos, ya que nos veríamos todos los días y en todas las horas.

Casi al final de la conversación, llego Liz (en realidad Liz terminó la conversación) antes de que llegue le dije : “entonces, como vamos a hacer Pris, prácticamente está en ti”, ella se quejó de que no le dijera eso, pero lamentablemente era verdad, le dije que podríamos tomarnos un tiempo pero para ella no habían tiempos, le expliqué mi manera de tomar eso, pero no, ella era terca, así que no le quise insistir, al final me dijo que me quería más como amigo, me costó mucho, peor le dije: “bueno entonces quedamos así“, cuando llegó Liz ya dejamos de hablar, y a los pocos minutos me abrazó diciéndome, “lo siento “. Ese fue el abrazo que no me gusto de todos, (o de los muy pocos) los que nos hemos dado.

Tenía miedo que me alejara, pero estaba más que seguro que ella sería la que lo hiciera, la quería y la quería mucho, pero era mejor estar así , ella no estaba cómoda, y yo ya no podía sentirme peor, creo que había hecho lo mejor aunque siga soñando que me quería como yo quiero, como yo la quiero, pensando en ella a cada momento y soñando todos los días, escuchando las canciones interpretándolas como si la letra siempre fuera sobre ella y yo, estaría triste pero nunca cuándo alguien me mire.

Saliendo de la universidad, nos fuimos juntos Romina, Liz, Pris y yo, al llegar al paradero Romina se fue con Liz y Pris tenía que irse en el mismo carro que yo, al subir me dijo que se sentaría adelante (detrás del chofer) porque el carro se llenaba, pensé que no quería hablar conmigo a pesar de que creía que nos faltaba decirnos algo, me senté adelante y el carro no se llenaba, empezaba a hacerlo cuando yo me bajé, y para esto le tuve que tocar el hombro a Pris para decirle “chao nos vemos”, ella hizo lo mismo, y luego no quise voltear a ver el carro, solo recordé que estaba con sus lentes puestos, y reaccionó como si fuera un extraño del que ese estaba despidiendo.

Esa tarde me la pase pensando, a pesar de que estaba trabajando (aunque no me gusta llamarlo “trabajo”), recordaba todas las cosas o las que podía, sobre ella, las canciones de mi mp3 eran todas románticas, rogaba no entender las letras en otros idiomas de esas canciones pero no podía, me daba cólera saber que muchas de ellas se las dedicaba sin que ella las supiera, pero ya se había terminado, yo seguiría pensando en que puede funcionar pero ella no lo haría porque así era su manera de pensar.

Al otro día teníamos que encontrarnos unas horas antes de clase para hacer un trabajo y exponerlo ese mismo día, cuando Priscilla llegó solo dijo “hola”, y conversamos todos del trabajo , cuando llegué a clase me senté atrás porque también teníamos un examen del que no había estudiado nada, ellas se sentaron juntas, adelante, yo solo podía verla a lo lejos, pensando en cuanto la extrañaría y cuanto ya lo estaba haciendo, también pensaba en si ella lo estaba haciendo, pero decidí ya no torturarme con eso, y despejarme, venia el año nuevo, quería divertirme, y no como muchas veces la he pasado aburrido en casa, y solo conversado con mis amigos, este año nuevo sería distinto, siempre he dicho que si uno pasa mal el año nuevo lo pasara así todo el año, pero ahora ya gano dinero, solo faltaba pasarla lejos de casa, un amigo del Brasil vendría a pasar en año nuevo y yo viajaría a Camaná si es que todo nos salía bien a mis amigos y a mí, intentaría por primera vez pasármela bien y sin recordar tanto y dejando de ponerme triste.

Priscilla hasta donde tenía entendido saldría pero no sabía dónde, hasta escuché que le pedía pases para el matrimonio de la prima de Romina, porque se casaría ese día, en ese momento me dieron ganas de cancelar todo lo que había pensado y pedirle que saliéramos, pero no era oportuno. Solo esperaba que nos vaya bien y que podamos estar contentos los dos, más ella que yo claro está.

CARTA POR 一百天

Quise tomar como pretexto estos 100 días, porque quería escribirte algo, nunca supe si te gustó la última carta que te escribí, así que opté por hacer otra, sabes que me gusta escribir y que ahora la persona que hace posible esto eres tú, si no estuvieras, no escribiría y no tendría inspiración.

Desde el día que empezamos quería celebrar este día, 100 días contigo!!!, o bueno los 100 primeros; quizás no esperabas esto, (aunque esa era la idea), debes saber que escribo tu nombre cada día, bueno en sí lo escribo más de una vez en el día, pero para que se vea bonito, lo hice de nuevo y en una hoja aparte, tenía muchas ideas y no me decidía por ninguna hasta que decidí en hacer ese corazón de papel, espero que te agrade.

Te quiero mucho,

G.

Martes 21 De Diciembre

El día de ayer me quedé hasta muy tarde haciendo esa carta y el corazón, me tomó mucho tiempo pero valía la pena, sólo esperaba que no pareciera tan insignificante como en algún momento pensé, pero bueno ya lo tenía hecho, solo faltaba ponerlo en un sobre, y eso hice en la mañana de hoy, después de llegar del trabajo, lo puse como había pensado y escribí fuera del sobre一百天[1], en vertical, pensaba poner otra frase pero me di cuenta que no sería muy apropiado, solo quería escribirlo, y saber que si cumplí con lo que me prometí así hoy me haya llamado como siempre o creo que peor, cortante, bueno esa ya era historia de hace días; hoy lloré de nuevo, por la mañana antes de ir a la universidad, me sentía demasiado mal y quise ya no hacerlo, me quede pensando y me di cuenta que ya no debía hacerlo, seria the last letter[2] si es que las cosas no cambiaban, y si era como pensé, que lo tomaría como si fuera un caramelo, me diría gracias, y lo pondría en un lugar sin decirme más, yo no le pediría que lo abriera pero en este caso si lo haría, le diría que lea lo escrito y que si le gustaba me lo demostrara, ella me diría “ah si esta bonito gracias”, yo no diría nada, y solo le diría que bueno que te gustó, saldría a caminar y haría lo pensado.

Después de navidad y antes del año nuevo le diría para terminar, que no funcionaba esto, no estaba contenta conmigo y yo ya estaba sintiéndome demasiado mal por eso, no servía de nada mentirse sola, ya no me quería y yo si me moría por ella aún, así que mejor lo dejamos ahí, amigos como antes, no perderíamos nada, bueno yo perdí esa ilusión pero ella no sabrá de eso, tenía esperanzas aun pero si las cosas pasaban de la manera en que lo pensaba, no quedaba de otra.



[1] “Cien días”.

[2] La última carta

Lunes 20 De Diciembre

Hoy lloré después de llegar de la clínica, le regalé un chocolate a Priscilla y me di cuenta que tenía minutos libres para poder llamarme, pero antes me dijo que nunca le había venido el bono, no me quería hablar, tampoco le pregunté y no le dije, no hubo oportunidad en ese entonces, yo me fui temprano a la clínica, y me despedí de ella, ella me puso la mejilla, y solo la vi por un segundo fijamente mientras la besaba en la mejilla, cuando expuso se veía muy bien, pero ya no era como antes, de regreso a casa, escuchaba unas canciones que me identificaban mucho en ese momento o en ese día, haría mi último detalle aunque no sea muy detallado, si no ocurre nada y no hay un porque, tendría que decirle así me duela demasiado (como sé que va a doler) decirle: “ya no es muy bueno que estemos juntos, bueno aunque ya no lo estamos, ya no funciona, ya no hay nada, no te sientes feliz y si no eres feliz no tiene caso”, yo también me pongo mal, soy muy sentimental y hasta dramático pero solo lo pienso y me doy cuenta que estoy solo de nuevo, intento acercarme a ella pero no hay forma de que lo consiga, me cortaba como mejor podía, con su linda sonrisa y tratándome como amigos, como antes, pero no éramos solo amigos sino que supuestamente éramos enamorados, le decía “te quiero” por Messenger y me decía: “chao, hasta mañana”, y por teléfono era igual, podía llorar solo abrazando a mi perro viendo la noche como hoy lo hice, le hablé diciéndole que no había porque preocuparnos, yo era así y así era mi suerte, enamorarme antes de que la otra persona lo haga, quien me manda a anticiparme, cuando mi perro me miraba y ponía su cabeza en mi muslo me di cuenta que necesitaba a alguien que me quiera, Priscilla no quería que lo la quiera o por lo menos como yo lo hacía, me sentía muy mal al saber que me muero por ella, pero ella sentía solo cariño por mí, ella aun besa a su amigo, y se siente mal por hacerlo creer que lo quiere, quiere decirle que no pero no puede por no hacerlo sentir mal, no quiere ser ella la que diga “sabes que, esto ya no funciona”.

Hare la carta que prometí, pero sé que cada vez que escriba su nombre me acordaré de las llamadas que le hacía y me contestaba de mala gana, y como si no quisiera escucharme, su “chao, hasta mañana”, bueno así es y no puedo cambiar la realidad, aunque me haga llorar y pensar cada vez más si así será para siempre.

Domingo 19 De Diciembre

Estoy solo en casa, mamá se fue de viaje, y en mi cabeza estaba pensando si haría algo por los 100 primeros días con Priscilla, suena algo obsesivo pero me daban ganas de hacer algo por eso, sé que no lo tomaría como si fuera un aniversario más, así como el primer mes, que solo me dijo “feliz 13” o como el segundo que no me dijo nada y yo tampoco, o como el tercero, que simplemente se enojó y fue el peor; pensé comprar algo bonito para ella, pero algo me decía que no era apropiado, que mejor le escriba algo y le compré algo pequeño, que no cause tanta molestia, pero no sabía que, quería comprar algo que le guste pero no tenía tiempo para salir de casa, estaba en una situación en la que no sabía qué hacer, tenía que estudiar pero no tenía las ganas, podía leer pero tampoco podía, en la televisión no pasaba nada, hasta de escribir sentía flojera, (“inspiration is gone again”[1]) escribiría la carta a Priscilla pero no sabía cómo exactamente; me costaría, el miércoles tendría que darle algo así sea una carta y algo más, estaba pensando aunque cosa podía darle, hasta pensé en un helado grande, antes pensaba en un peluche en forma de borrego como le gusta, también pensé en una pulsera, estaba desorientado, ya sabía qué hacer, escribir, y por lo menos tener la carta.



[1]La inspiración se fue otra vez”

Jueves 16 De Diciembre

Después de darle la carta, ese mismo día estaba aún rara, ya era lunes y se despidió normal, lo malo fue que yo no lo hice, supongo que porque estaba pensando en que me daría la mejilla así que yo lo hice también, pero bueno luego cuando regresé a clases, ella me trataba indiferentemente, no sabía si la carta había empeorado todo o si el simple beso en la mejilla fue el causante, pensé en que si fuera lo último podría haberme enojado desde mucho tiempo antes, pero luego descarté esa posibilidad, tenía que saber que pasaba, que tenía mi enamorada que me hacía sentir mal y pensar más en ella.

Ese día nos enteramos todos que la hija de una profesora que estaba desaparecida había aparecido de la peor manera (aunque yo no tenía muchas esperanzas de que eso acabe bien) la encontraron muerta, la asesinó su ex enamorado, se rumoreaba muchas cosas en los medios que no sabía que creer, lo único que podía confirmar yo era que la habían asesinado, y que al parecer era ese chico. El día siguiente fue el velorio, quería hablar con Pris pero no podía, con todo eso no había manera, luego al otro día no hubo labores, la quería llamar pero me di cuenta que no valía la pena hacerlo porque no serviría, tenía que ser personalmente, y en serio.

Luego del velorio, me fui con unos amigos a conversar, lo malo es que fue tomando, pero luego no lo considere malo, no tenía la culpa de nada, así que no tenía que sentirme culpable, cumplía con Pris un mes, y creo que lo estaba celebrando, pero sin ella claro, sentí que valdría la pena. Y aunque no lo deseé al principio sin querer termine celebrándolo, pero no con la persona que quería.

Con mis amigos conversamos de todo un poco, mi amigo me confeso cosas que ya sabía, todo bien, me dijo que algún día iríamos a su casa porque era una mansión, y muy buen lugar para tomar y pasarla bien con amigos, a los 45 minutos de que me dijo eso ya estábamos entrando a su casa, era algo antigua por fuera, pero por dentro guardaba su estilo sobrio, como me gusta, tranquilo, ideal para una persona como yo que solo quiere espacio para él en sus momentos de pensar y escribir, poca luz, vista lejana, todo bien.

Tomamos hasta las 10 pm, él se quedó dormido y ya tenía que irme, le quedé debiendo a un amigo que me jaló en el taxi, pero valió la pena, sí que la valió.

El miércoles me acerqué a Priscilla y le hablé, me trato extraño, pero linda igual, me dijo que tenía que exponer, que estudiaría porque no sabía su tema y que no podía hablar conmigo, a los 5 minutos estaba conversando con sus amigas sobre unas cosas muy ajenas a la universidad, algo en mí ya lo tomaba como si fuera normal, lo dejé así, ese día empezaba mi primer día de trabajo y tenía que irme temprano, perdí permiso en clases y así lo hice.

Al regreso de trabajar (no me gusta decir trabajar pero es más fácil que explicar el lugar a donde voy pero si me es cómodo luego lo diré...) me dieron náuseas y me sentí muy mal en primera porque no comí bien, no me refiero a la cantidad sino a la comodidad, luego que hacía mucho frio en la clínica (si mejor digo el lugar nomas) era demasiado, pensé que me costaría acostumbrarme, pero esperaba que no fuera así.

El jueves al fin pude trazar palabra con ella, fue muy simple, le pregunté si podía hablar conmigo luego, me dijo que no que no tendría tiempo, luego sonrió y me dijo “mentira”, (quizás se dio cuenta que me estaba acostumbrando a ese tipo de tratos), me dijo que estaba bien que después.

Ya en la salida, le pedí que conversáramos, se demoró en acercarse porque estaba haciendo unas cosas sobre una chocolatada que habría el día siguiente en la casa de Romina, irían a comprar, así que le dije que serían solo 5 minutos, luego se acercó y me dijo que no pasaba nada, que estaba normal y que yo lo estaba maximizando, estaba por darle la razón completamente pero le pregunté que no era del todo cierto porque ella también lo hacía al no tratarme como siempre, y me dijo que si tenía razón que le dio mucha cólera eso que había pasado (lo del mal entendido), no pude reírme, solo le dije que no debería ser así, y que deberíamos de arreglarlo, pero no me dio un cómo, yo tampoco sabía cómo hacerlo, así que no insistí, luego unos compañeros se despidieron, y ella hizo una broma involucrándome, así que asumí que ya no estaba como antes.

Cuando salíamos, Romina quería que abrace a Pris, me insistía tanto que ya me daban ganas de hacerlo pero no lo haría porque sabía cómo se pondría Priscilla, pero Romina “me ayudo” llamando a Liz, haciendo que retroceda y yo poder estar con Pris, cuando ella también se quedó la abrace e hice fuerza con mi brazo para que siguiera caminando diciéndole “vamos Pris camina”, ella se molestó, se le notó de inmediato y también recordé lo pasado, cuando la jalé para que esté un rato conmigo, pero bueno le dije que no debería enojarse por eso, cuando yo estaba por irme a la clínica, ella me dio un beso normal, así que asumí que no habría problema.

Después de salir de la clínica la llamé, antes también lo hice pero estaba ocupada al parecer, en la noche, me dijo que estaba bien y que había llegado de trabajar, pero se notaba la distancia aun, le pregunté por un tema de la u y me trato como si fuera un amigo, y terminé de darme cuenta en su manera de despedirse.

Creí que se daría cuenta en que de a pocos se arreglaría, además no podía seguir así y si lo estaba pues simplemente eso se iba a malograr, y se terminaría. Yo no quería eso pero no podía rogarle a algo que ella no quiere.

jueves, 21 de abril de 2011

Carta por los tres meses

Hola, es aún domingo y estoy pensando en ti, (como muchas veces) y no me gusta estar así, no es muy cómodo estar pensando que la persona que quieres esta disgustada contigo, a decir verdad me deprime el hecho de no poder llamarte y saber que te hice sentir mal por una cosa que ya pasó, me causa pena lo que me dijiste, que no cambiarias tu manera de pensar sobre algo, que eres terca; al principio me causó risa, pero luego lo pensé bien y vi que no era tan bueno, no sé porque piensas de esa manera, lo malo es que nunca conversamos después de cada pleito por más pequeño que sea, a mí me gusta arreglar siempre las cosas, porque cuando quedan ahí se guarda algo que crece sin que uno se dé cuenta, ya sé que te hice sentir mal, y lo siento mucho, sabes que no haría nada que te haga sentir mal, y lo que pasó realmente no pensé que causara tanto daño.

Como ya lo he dicho muchas veces, me importas mucho, puedes decir “claro! si como no”, pero es muy cierto, suelo tener problemas al demostrar lo que siento, pero ese no es el caso ahora, ya vamos 3 meses juntos y me agrada el hecho de estar enamorado, de estar enamorado de ti, no sé cuál sería tu carácter el día lunes (hoy; si es que me aceptas la carta) lo he pensado de muchas maneras, no sé cómo hayas estado tú, pero espero que no haya sido peor que yo, el viernes ni siquiera pude distraerme, pensando en que estabas enojada, quería dormir pero tampoco podía, no sabía qué hacer, cuando pasa eso me doy cuenta cuan metida estas en mi cabeza, las cosas no las hago como deben ser, hasta parezco tonto (o más tonto, como podrías estar pensando en estos momentos) bueno pero también pensé en que esto no podría durar mucho, y que pasaría pronto, que podre nuevamente darte un beso y abrazarte como tanto me gusta; lo extraño mucho, te echo mucho de menos.

Preferí escribir esto en el ordenador porque estaba echando a perder muchas hojas al no saber que escribir al principio, estaba pensando mucho, quería pasar un mes más de distinta manera, pero no puedo predecir todas las cosas que pueden pasar, te quiero, y quiero que pienses en que todos tenemos problemas y lo mejor de eso es arreglarlos, nadie es perfecto y todos se equivocan, pero nunca haría algo con mala intención, estamos conociéndonos, y aunque no siempre es bonita la manera, al final siempre vale la pena, sé que algún día nos reiremos de este pleito, y que recordaremos muchas cosas porque espero estar contigo por mucho tiempo, espero pasar muchas cosas, y sentirme bien al saber que son contigo.

Escucho unas canciones que hacen verme masoquista, pero esa costumbre al parecer es nata, solo quiero pensar que pasará y que estaremos bien, solo espero que tú también pienses lo mismo, o que me des la razón en alguito siquiera, eres relinda sabes, y estos tres meses se pasaron volando, y te quiero, y mucho y ya debo pensar en hacer otra cosa sino creo que me quedaré sin cabeza, te quiero Pris, te adoro, bueno terminaré esta carta así, siento mucho lo anterior, espero que puedas tratarme como sueles hacerlo, yo estaré esperando, (creo que soy bueno para eso) estaré esperando esa linda sonrisa, de la que estoy enamorado y estaré enamorado por mucho tiempo más. FELIZ TRES PRIMEROS MESES.

Te quiero mucho.

G.

Sábado 11 De Diciembre

El jueves tenía que exponer con el grupo de Priscilla, no lo hicimos perfectamente y el profesor se estaba poniendo algo estricto en ese momento, nos puso de nota 12 y nos dijo que podíamos exponer de nuevo si queríamos subir nuestra nota, así lo hicimos, pero al otro día teníamos que exponer también un tema, así que habría que leer dos veces el tema, ese día me demoré más de lo usual en hacer las cosas de la universidad, me acosté casi a las 12 am y estaba cansado, hacia muchos días que no me ardía la vista, tenía sueño y caí rendido a la cama, a eso de la 1am me llamó Priscilla diciéndome que no podía dormir, yo no sabía que decirle exactamente, tampoco quería despertar a mamá, solo le dije como podría descansar, que podía bañarse como a veces hacía yo, o que tome alguna pastilla, o que lea algún libro de la universidad para que tenga sueño; no hablamos mucho, me despedí y la dejé, tenía muchas ganas de hablar con ella pero no quería caer en esa costumbre, me daba cuenta que si lo hacía me ganaría de algunas malas cosas en el futuro.

Al día siguiente fui a la universidad a las 8 a pesar de que nos tocaba a las 9 Priscilla me dijo que debíamos juntar el trabajo y que arregláramos algunas cosas que faltan, así fue pero la mayoría llego cerca de las 9, cuando ella llegó, no me saludó solo dijo un hola general, y se sentó, supuse que como ya me había llamado por eso no lo hizo, aunque al principio si se me hizo raro, cuando estábamos en clase le dieron mi memoria para que me la regresara luego de adjuntar el trabajo, pero me lo dio estrechando su brazo y mirando al lado opuesto, también me causó rareza pero no le pensaba preguntar en ese momento, luego de que expusimos (lo cual nos tomó mucho tiempo) exponían otros grupos, la clase estaba aburrida, nadie prestaba atención, hasta a mí me daba algo de sueño por que el día anterior había dormido poco.

Nos tocaba exponer de nuevo, pero cuando ya se había pasado la hora el profesor cortó la exposición y nos dijo que guardemos todo, que hasta ahí nomás lo dejemos, no me sorprendió, estaba más aburrido que los demás, y cuando fuimos a devolver el cañón y la laptop, yo regresé, cuando una compañera que tampoco había expuesto me dijo que el profesor le había dicho que lo habíamos hecho peor que el día anterior, que al parecer nos puso menos nota, no me sentí muy conforme, y me dijo que iba a hablar con a las demás para ver que hacíamos, Romina vio que me dijo eso pero al parecer no lo escuchó así que me preguntó, y le dije que el profesor le había dicho que estaba peor que ayer, cuando volví a preguntarle a mi compañera me dijo que podría ser porque estuvieron leyendo, me puse a pensar y era probable, ya que con tanto aburrimiento iba a ser muy notorio si es que leían, así que corrió el rumor a las demás, diciendo que nos había puesto menos nota, y le preguntaron a Sheyli (la compañera) cuanta nota teníamos, les respondió que 17, me causó risa, solo nos lo puso por compromiso, pero bueno, cuando estábamos sentados para quedar los de una exposición del día siguiente, comentaron eso, Liz me dijo que porque había dicho yo que estaban leyendo, y que si nos hubiera puesto baja nota seria por su culpa, por la de Priscilla y la de Romina, yo le dije que no era así, pero por algo había dicho eso, además estaban tan aburridos todos que si leían era muy notorio, pero ella no lo entendió así, lo entendió como si yo les estaba echando la culpa de la nota que si nos hubiera jalado, (ahí pensé que si fuera al revés ellas si pensarían así, donde quedaba el sentido de la empatía yo pensé que era el que no podía tenerla pero me daba cuenta que mucha personas son peores haciendo algunas cosas que uno) intenté que no lo tome a mal, pero no podía hacerlo, así que le dije que lo tome como quiera, que estaba bien si pensaba así, así no estemos de acuerdo, luego de eso Romina dijo que también lo tomaba de esa manera, y luego Priscilla dijo lo mismo, cuando vi a Priscilla pensé que era una broma pero luego me di cuenta que no lo era, teníamos que sacar copias y yo compartía las copias con ella, pero ella se fue primero y empezó a ignorarme; el enamorado de Romina llegó para recogerla (él se iría a Estados Unidos el sábado), y todos conversaban pero yo no estaba ahí para ellos, se notaba la indiferencia, y me di cuenta que es muy incómodo (por no decir doloroso) que todos hablen de algo y tú no poder decir nada porque simplemente no te harían caso, Priscilla sobre todo, hablaba con Michael (el enamorado de Romina), con Liz, se reían y yo solo miraba, bueno no me extrañaba las reacciones de las demás, pero me importo Priscilla en ese entonces, y traté no sentirme mal, Sheyli me hablaba de rato en rato, mientras esperábamos las copias, luego decían que irían a comer, pensé que sería dentro de la universidad, y de hecho que me sentiría peor que ahí, comer seria estar más tiempo, ver que Michael invita a Romina, y que Priscilla se pague lo que consuma, (porque no le gusta que le page nada) estaría muy incómodo, sin hablar ni nada, pero no sé si Priscilla pensó en mí y dijeron que se irían al centro a comer, (ahí pensé de que no había pensado en mí) que había quedado con Liz en ir al centro desde hacía un rato, así que ya me estaba haciendo la idea de caminar con ellos, pero también comentaron que mejor se irían en taxi ya que Michael y Romina también irían al centro, así que al salir tomaron el primer taxi que vieron y Priscilla fue la primera que se subió, ni siquiera me miró y apuró a Romina, Liz también subió y Michael fue adelante, Sheyli vivía por la universidad así que me iría con ella, cuando se fueron le pregunté a Sheyli si era cierto que teníamos 17, me dijo que si, que nos lo puso por compromiso como yo le dije también, también me preguntó que porque se habían enojado las demás, le dije que por el comentario, sobre todo Priscilla, Sheyli hizo un gesto de “que tonto, por eso”, le dije que no sabía qué hacer, que esperaba no estar así con ella por mucho, pero tampoco tenía ganas de decirle algo, lo tomó de una manera muy infantil, pero no podía hacer nada en ese rato si la llamaba en ese instante sería por gusto.

En el micro me puse a pensar como ya algunas veces lo hacía en estos casos, no lo entendía, está bien no suelo hacer eso pero en casos muy raros, ya había aprendido a entender los sarcasmos, las ironías, pensé en contarlo para ver si pensaban igual que yo o si estaba equivocado, así lo hice, al que se lo conté primero fue a mi amigo menor, cuando acabé se mató de risa, y me dijo “que estupidez, ni cuando tenía mi flaca 15 años, pucha loco estas fregado”, Rommel me notó raro cuando me buscó, le conté y me dijo que era una tontería, que era imposible que se enoje por eso, nadie se lo puede tomar tan a pecho, le hizo recordar a su amiga que se molestó porque él no hizo grupo con ella, pensaba que ya no habían personas que pensaban así, pero al parecer si lo habían.

Yo seguía intercediendo por Priscilla, aunque los comentarios ya me boten un 2-0, le daba la razón, pero también me di cuenta que la relación no era justa, que si hubiera sido al revés yo no me sentiría afectado sino culpable por no haber expuesto bien y hacer que nos bajen la nota por mi culpa, ellas serían las enojadas, y yo tendría que disculparme, porque sería una nota, pero lamentablemente ellas no pensaban de esa manera, solo reaccionan a los actos, y me daba pena que Priscilla también lo haga.

Ya al día siguiente tenía muchas ganas de llamarla, veía mi celular para ver si me timbraba siquiera pero no, el celular nunca sonó, llegó mi familia y no tuve oportunidad de llamarla hasta el medio día que todos se fueron, la llamé y me contestó normal, pensé que yo lo había agrandado todo y que era un tonto por pensar en que ella se lo había tomado muy pecho pero cuando me siguió hablando se notó la distancia, se notó lo cortante, estaba saliendo de su casa a la tienda me dijo que tenía resaca porque había salido, que me iba a llamar pero que no lo hizo porque había salido con un hermano suyo, yo el día anterior vi que era probable que saliera a un cumpleaños de un amigo suyo, pero no le comenté nada de eso, le estaba hablando de otra cosa cuando se puso a conversar con otra persona y no prestaba atención a lo que yo decía, me quedé callado, y le pregunté si sería mejor que la llame después, me dijo que sí; la llame al cuarto de hora, y seguía conversando, le dije que mejor me timbre para llamarla, me dijo que estaba bien que así sería, eran casi las 7 de la noche y nunca timbró, ya no tenía muchas ganas de decirle que me disculpara (aunque sentía que no debía hacerlo), luego fui a internet, aproveché que JJ me buscó para ir a billar, quería distraerme, así que no dije que no, jugué una hora, y luego fui a internet a enviar un trabajo, ella estaba en línea, la saludé, solo me respondió diciendo mi nombre, le pregunté si estaba ocupada y me dijo que estaba haciendo el trabajo que yo ya había hecho, ya lo había mandado en ese rato pero ella lo estaba terminando, le pregunté sobre lo del día anterior, me dijo que le había hecho sentir mal y que ella pensaba de esa manera y era muy difícil hacerle cambiar de opinión, me dejo mudo por 5 segundos, le dije que eso no era siempre bueno, y que me gustaría hablar, que nunca me timbró, pero que prefería hablar; solo me contestaba lo que le preguntaba, y estaba más cortante que en la llamada, así que le dije que la llamaría luego que esperaba poder conversar, me dijo chao y me fui de línea.

Cuando llegué a casa con JJ, él también tenía un problema con su enamorada, nos sentamos a conversar en mi puerta, me dijo que nos tomemos una cerveza, no solía hacer eso, pero me dieron ganas al final, conversamos, le conté e hizo el mismo comentario que los demás, escuchábamos una canción de Gian Marco[1], que es la que siempre ponemos cuando tenemos problemas amorosos, y hablábamos del arte de las mujeres para voltearte la torta en los problemas; cuando ella tiene la culpa, igual hace que el hombre se disculpe, aquí ese pensamiento seguía vigente, pero estábamos con personas de aquí así que no nos quedaba de otra que intentar entenderlo; al rato vimos a Xiomara y Roxana venir (unas amigas del barrio), nos saludaron y dijeron que volverían porque harían algo, ya cuando volvieron nos preguntaron qué porque estábamos así y les contamos; yo les conté primero, y me dijeron que así eran las mujeres, pero no tan niñas, Xiomara tenía 17 años y Roxana 19, me dio risa que me dijeran eso porque recordé una vez que le dije niña a Priscilla y recordé que le molestó, al parecer muchos le dijeron eso y no le agradaba para nada el comentario, lamentablemente no lo aceptaba.

Cuando JJ les contó su problema les dio una solución, a mí me preguntaron si estaba contento, me hicieron pensarlo en ese momento, les dije que me sentía bien con ella que la quería mucho, pero que cuando se comporta así me da mucho que desear, Xiomara me dijo que si no me da lo que espero no deba de hacer lo que hago, aguantarle todo, era linda era chévere pero no era la chica que te toma a bien, ella quiere que la quieran como es, pero no puede quererte cómo eres, tenía razón, hasta me dijo que era mejor que la termine, porque seguirían esos problemitas, también lo sabía de un modo, pero cuando me lo dijo lo recordé, estaba mal formando una costumbre, estaba malcriando la relación, simplemente no había justicia, ella hacia un cometario no muy lindo hacia mí y yo no me enojaba ni lo tomaba a pecho hasta me reía, pero si yo lo hacia sus amigas inmediatamente se lo decían y ella se incomodaba, sabia también que dependía mucho de sus amigas en ese momento, y eso estaba mal pero tampoco se lo podía decir, lo tomaría a mal, no sabía que hacer; luego de que todos se fueron la llamé, yo estaba con gripe, (o mejor dicho me estaba dando) sentía mucho frío, y no quise hablar dentro de mi casa, porque no estaría cómodo con mamá escuchando, así que la llamé, le pregunté que hacía y si estaba ocupada, me dijo que estaba en una reunión con unas amigas suyas, me ignoraba en algunos ratos, hablando con ellas, y cuando quería explicarle lo pasado me dijo que no que ella ya tenía su manera de tomarlo y que iba a ser en vano, la escuché con pena, hasta me dijo que ella cuando se pone así era terca y nadie la hacía cambiar de opinión, ahí me dio más pena, así que le dije que la llamaría al día siguiente (con ganas de no hacerlo) le pedí disculpas por haberla hecho sentir mal, le dije que también me hizo sentir mal cuando me ignoró, pero en ese rato al parecer saludaba a alguien, así que me despedí y ella me dijo chao, pero antes estaba diciéndole algo a una de sus amigas, no sabía si me había escuchado y solo dijo “ya chao”.

Entré a casa, boté el celular a la cama, me senté viendo en techo, respiré, y me pregunté: “estupidez o simplemente no lo entiendo”. Necesitaba hacer algo, si, necesitaba escribir, porque si no, no podría dormir bien, iba a pensar en ella, más de lo normal, rogué no soñar con ella ese día, ya que no puedo hacerlo ni un solo día, la quiero mucho pero tampoco quiero malcriar esto. Hacia extrañarla más, pero estaba haciendo mal las cosas, lo estaba haciendo mal, necesitaba arreglarlo solo me faltaba encontrar como, ella se va a quedar con esa idea, ya la hice sentir mal una vez, luego se acordará, yo no podré acordarme las veces que ella me hizo sentir mal, o porque no los recuerdo, o por otra cosa, solo espero que se arregle y para bien


[1] Escuchábamos la canción “Parte de este juego”.

Lunes 6 De Diciembre

Priscilla, a veces mi dolor de muelas pero mi adoración muchas de ellas, hoy me hizo sentir mal, pero menos mal que no fue como antes, ahora ella venía a casa, no me sentía muy cómodo que solo ella venga pero ella así lo prefería, aunque solo fueron dos veces me encantaron, la relación iba muy bien, me encantaba, me enamoré de ella como casi siempre lo digo y hasta pienso que incomodo al decirlo, pero bueno no me importa porque digo solo la verdad.

Hoy me enojé un poco con ella, era raro no suelo hacerlo, pero lo que pasé y siempre pasa con algunas relaciones también pasó en este caso, “la volteada del pastel”, cuando la pareja se molesta y ella es la que tiene la culpa, consigue que el varón se disculpe a pesar que no tenga nada de culpa, en este caso pasó, pero no me disculpé, bueno creo que no con las palabras que usualmente se usan, solo con actitud, para esto el día anterior habíamos quedado ver una película en su laptop (ya era la segunda vez, en la primera lloró por ver la película “siempre a tu lado” la del perro Hachiko) habíamos quedado a las 9 y media a más tardar las 10 porque saldría con su mamá, me avisaría unos minutos antes para que yo pueda salir de mi casa, entrabamos clases a las 12, así que no habría problema, por Messenger era muy chévere la relación ese rato , inclusive me quedé hasta muy tarde en un Internet que nunca había ido porque no había máquinas en las que quedan cerca de casa, me enojó la pc porque era una tortuga, estaba muy acostumbrado a descargar y tener muchas páginas abiertas, además de poder hacer muchas cosas en un solo rato pero esta vez no podía, se reinició dos veces la pc justo en el momento en que estábamos quedando para el día siguiente, fue cuando me enteré que había un trabajo que presentar el día siguiente, así que ya tenía otro pretexto para estar con ella así sea a través de la pc.

Salí a las 9:10 de mi casa porque no me timbraba ni nada, inclusive la llamé del celular de mamá pero no contestó, así que asumí que estaba por ir, y como tampoco me cancelaba, pensé que no sería capaz de hacerlo cuando ya está ahí así que igual fui, en la u me encontré con una compañera, que esperaba a su primo, pensé que no habría nadie pero empezaron a llegar unos cuantos más de la clase, pero menos la persona que me interesaba, así que le timbre, y no contestaba, pero al final me dijo que estaba llegando ,no con muchas ganas pero así me lo dijo, así que esperé, creo que llegó a las 10:45 (sino es que más) y me pidió la película para empezar a verla, así que la vimos pero no llegamos a terminarla , ya empezábamos clases, exponían unos compañeros, no preste atención en nada a esa clase, solo jugaba con Priscilla, pero entre juegos ella me agarro de la oreja (pensé que iba a hacerme las “caricias” que suele hacer), pero no era como siempre, esta vez me hizo doler como creo que nadie me hizo doler, pero más me dolió que haya sido ella, inclusive su amiga me miro el gesto de confundido, y de dolor también claro, porque empezó a dolerme, luego no sé si se dio cuenta que me molestó, empezó a decirme que ya que perdón, pero no lo podía asimilar, estaba aún incomodo por lo que había hecho, no quería voltear porque sabía que podía decirle algo que no aguantaría, me quedé callado, luego o casi al instante salimos de clase caminé sin verla por un rato, un compañero me preguntó sobre una exposición, Priscilla y Romina seguían caminando, se dirigían al baño, cuando estaba bajando las gradas me di cuenta de eso, Romina estaba agarrando el ordenador de Pris, ella me lo dio, y yo lo agarré mientras caminamos para que nos alcance, cuando eso pasó ella me quitó su laptop y de dijo “gracias”, luego caminamos hasta el puente, ella se quedaría a imprimir unas hojas porque tenía que hacer unos trámites que su hermano le había dejado, se despidió de Romina y a mí solo me dio la mejilla, ahí me sentí más incómodo, no entendía porque estaba enojada, si creo que era hasta ese momento yo el enojado, eso no me gustó nada, así que me fui algo mal con Romina a tomar el carro, cuando estábamos ya en el carro empecé a querer llorar, algo estúpido pero así pasó, Romina menos mal que no me miró a los ojos de muy cerca porque no nos sentamos juntos, pero en el micro bostezaba disimulando que era sueño y no ganas de llorar, me sentía tonto y eso hacía que se me vayan las ganas de llorar, me despedí de Romina; lo que sentía era algo que ya había sentido, pero que tenía miedo que volviera, y parece que era más el miedo que me produjo esas ganas de llorar.

Cuando llegué a casa, miraba el celular a cada rato, quería que me llame, pero no sabía cómo contestarle, podía contestarle enojado pero no sabía cómo lo tomaría, me preocupaba mucho por ella más que por mí, aun sentí mi oreja algo caliente, y hasta pensaba decirle (si es que me llamaba) “si estoy bien ya no siento saliente mi oreja no te preocupes” quizás se sienta mal, pero eso se me había ocurrido, pero nunca llamó, hasta las 9 de la noche más o menos, y le contesté de una manera sobria, me preguntó sobre el examen del día siguiente, y le respondí normal, luego me mandó un mensaje que decía que se arrepentía a veces cuando me llamaba como hoy día.

Yo le respondí, “tú a veces me haces sentir mal como hoy también”, pero ella respondió ese también diciendo “ah entonces estamos a mano, no queda de otra”, me sentí peor. Quería entenderla pero no podía.

Intentaba estudiar pero no tenía cabeza, pensé en copiar todo en un papel y plagiar en el examen, no me importaba mucho la deslealtad en ese momento, solo quería dejar de pensar en ella, así que quise hacerlo de a pocos.

A las dos horas de lo anterior, me mandó un mensaje preguntándome si podía dormir, pero afirmando que ya estaba dormido y que ese mensaje lo leería al día siguiente, así que le timbré, me dijo que una timbrada puede significar muchas cosa, y que no quería especular nada, así que le mande un mensaje, (el ultimo porque no tenía saldo en ese momento) le decía que no podía pensar estando así con ella, que la quería y que descanse, me respondió contenta, se disculpó no sabía porque y se despidió, me sentí más cómodo y me reí, prendí la televisión y estaba dando un programa de comedia, me reí y me di cuenta que ya sabía muchas cosas, que solo las estaba recordando, y que me costaba asimilarlas, ese era el problema que no puedo recordar todo lo que hago, y me di cuenta que tampoco puedo recordar cosas que ya he sentido.

Martes 30 De Noviembre

El día 28 de noviembre fue mi cumpleaños, ese día ocurrieron algunas cosas que me gustaron mucho, quiero resaltar primero los momentos que pase con Priscilla y el regalo que me dio.

El sábado 27 (un día antes de mi cumpleaños) salimos al centro, fui con mis amigos muy cercanos, y Pris nos alcanzó ahí porque estaba en una reunión con sus amigos, ese día me emborraché mucho, lloré hablando de Priscilla y presentándoles a todos que era la chica que ahora tenía mi corazón (ese día la presente a mis amigos), me puse muy sentimental y me di cuenta que la incomodaba (perdón por eso), pero nunca mentí sobre todo lo que dije en esas horas, estaba con alguien con la cual me fue demasiado fácil enamorarme, me costó ser su amigo pero aprendí a serlo, pero no me quería conformar siendo solo eso.

Al día siguiente almorcé con mis amigos y conversamos sobre el día anterior, me comentaron que Priscilla era muy linda, y que era muy afortunado, que no hacíamos mala pareja y que ojalá estemos mucho tiempo.

El día lunes me felicitaron por mi cumpleaños en la Universidad, y también era cumpleaños de un compañero, así que salimos a tomar unas cervezas, tenía ganas de hacerlo, ya que no lo solía hacer muy a menudo en ese entonces, en la salida Pris estaba esperándome con mi mochila ya que yo había faltado la ultima hora, no me sentí muy cómodo al verla cargando mi mochila, me sintió el olor a cerveza y me dijo que no tomara mucho porque iría más tarde a mi casa, no tenía idea porque lo quería hacer; regresé a tomar con mis amigos y terminar lo poco que quedaba, Priscilla me llamaba al celular diciéndome que me vaya a casa, pero no entendía su insistencia, me dijo que me esperaría por su casa y que tenía que ir, ahí entendí que se refería a algo de mi cumpleaños, era probable que me diera un regalo, y yo no quería estar ni siquiera un poco mareado para eso, así que me fui de inmediato a casa dejando solos a mis compañeros.

Cuando llegué a casa tuve que cambiarme de ropa, me lavé la boca pero igual sentía ese olor a cerveza, Priscilla me estaba esperando en el parque que fuimos la última vez, cuando llegué la vi sentada con un regalo, me sentí muy bien por verla ahí y a la vez incómodo por hacerla esperar unos minutos, me mostró el regalo y también me dio una cadena con una “G”, me la colocó en el cuello y conversamos, no recuerdo con exactitud de que hablamos, pero si recuerdo que fue mi mejor día con ella, la tarde era nuestra, nos abrazamos como creo que nunca lo habíamos hecho, nos besamos muy tiernamente, me sentía muy bien, siempre le agradezco ese día, y extrañaría mucho tener uno más así, así sea unos minutos.

Me dijo que me daría algo muy suyo, que lo tenía desde muchos años atrás, no tenía idea de que podía ser, me dijo que era un anillo que ella apreciaba mucho, y que me merecía tenerlo, me gustó su detalle, me dijo que me lo daría al día siguiente, le agradecí que haya estado conmigo ese día y que sea tan linda.

Miércoles 10 De Noviembre

Al parecer ya estoy asimilando las cosas y ya me estoy dando cuenta que no vale la pena estar así, me refiero a tener a alguien y al mismo tiempo no, Priscilla es una persona muy linda, me encanta pero lamentablemente no está enamorada de mí; por mi parte, estuve hasta cierto tiempo muy enamorado de ella, pero desde que empezamos a estar, su comportamiento era completamente distinto y hasta dañino en algunas ocasiones para mí, no sabía si no se daba cuenta, pero yo lo escribía cada vez porque me olvido de las cosas muy rápido y por eso mismo no me enojaba con ella porque me encargaba de olvidarme lo ocurrido, no la culpo, hasta sigo pensando que soy yo el culpable, pero igual no me parece justo que no estemos cómodos, yo no lo estoy porque la chica que quiero no me demuestra que me quiere, ya pasó más de un mes (cumpliríamos 60 días el 12 de noviembre) y no me siento querido, supongo que ella tampoco, ya que ni siquiera se deja querer, hasta cierto día intenté ser cariñoso y atento, pero no sentía nada bueno, es más, me sentía mal al momento que me decía: “no, no me abraces tu brazo pesa”, “no, no tengo tiempo”, se me quitaban completamente las ganas de decirle algo, la seguía a donde iba, hacía lo que me pedía, la ayudaba en hasta lo que no me pedía, me sentía bien al hacerlo, pero cuando me puse en un plano ajeno a mi (que hacía mucho no hacía por estar enamorado) me miré y me dije, “que tonto”, estas con alguien que no te quiere; simple, ella no siente lo que tu sientes, no hace lo que tú, solo te acepta lo que tú le pides y si no le pides no lo hace; mi otro yo en ese momento tenía mucha razón, la quería, pero ella no parecía sentir lo mismo, a mí no me importaba besarla cuando estábamos en la calle pero a ella sí, solo cuando estábamos con sus amigas se despedía con un beso de mí, pero cuando estaba alguien más, no, no sabía porque, ¿vergüenza?, no sé, pero ella nunca me lo dijo, no lo podía entender porque no hablaba con ella, necesitaba que mi enamorada se diera cuenta que ya no me sentía como antes, pero no sabía cómo hacerlo sin que lo tome a mal, así que decidí hacer lo que ella hacía ya que no era justo que yo haga algo que a ella no le guste, (aparentemente) dejé de ser el que le pide un beso, deje de abrazarla, la trataba como ella lo hacía conmigo, me daban muchas ganas de besarla pero no podía, fallaría a lo que ya me había prometido, además ella no lo apreciaría, no valdría la pena, esperaría que me busque la palabra, para así poder hablar con ella en serio y poder saber que pasaba.

Esta semana tenía pensado decirle de una vez: “Pris, tenemos que arreglar esto”, obviamente me iba a preguntar “¿qué?”, y le pediría hablar en serio una vez siquiera y que esta vez sí tenga tiempo porque es algo que valía la pena (no sabía si a ella en verdad le importe porque llegué al extremo de pensar así, como nunca me decía nada).

Algunas personas me decían que debería hablar con ella en serio, y si no podía que la termine por teléfono siquiera (eso me dijo el enamorado de una compañera), y me dio la razón, porque nuestra propia compañera no se había dado cuenta que estaba con ella, se le hizo raro, era obvio porque no parecíamos lo que éramos, y más que eso me preocupaba la relación entre los dos, ya no era una relación, ni siquiera como amigos, hablábamos más antes que seamos enamorados.

Muchas veces pensé que ella tenía pena y no quería terminarme porque no duraríamos ni un mes, ahí empecé a querer a hablar con ella, pero nunca se podía, o estábamos haciendo trabajos y no tenía tiempo, así que se me iba de la cabeza esa idea, pero ahora yo lo pienso y no me importa si quedo como el malo, me importa mas no perder esa amistad que alguna vez hizo que esté enamorado de Priscilla, tenía que hablar con ella, como sea, así termine mal, no podía seguir con esto que prácticamente era una farsa.

Si algún día Priscilla lee esto, quisiera decirle que siempre la quise y nunca será mi intención hacerle daño (siempre le he dicho eso), pero ahora es ella la que me hace sentir mal, no quiero llegar a llorar y sentirme un tonto, por tomármelo tan en serio, e interesarme tanto todo esto que no durará mucho, y si dura bueno, habrá valido la pena, perdón de igual manera por pensar de alguna manera que no te parezca, no hablaba contigo y no me dabas ninguna razón, yo siempre te he querido entender, pero si seguimos así ya no te iba a entender sino, te iba a aguantar, y eso no es justo para nadie, no me gusta mentir, y aunque intento hacerlo no puedo si es que sé que le haré daño a alguien, por eso prefiero hablar contigo y plantearte dos cosas: o mejoramos lo poco que tenemos, o nos damos un tiempo para ver si de verdad sientes algo que te junte a mí, sin resentimientos, solo espero tu bienestar, es lógico que no estés enamorada, pero parece que tampoco quieres estarlo, yo si quiero estar enamorado de alguien, perder la cabeza una vez siquiera, y sentirme querido solo un día; que mi enamorada, me abrace y me bese frente a todos sin importarnos nada, espero que algún día se dé, y espero también que llegue la persona indicada para hacerte feliz, porque te haces querer muy rápido, no se si no lo he dicho pero así es.

Después de esa conversación la relación mejoró, de a pocos y estaba bien, empezaba a ir a casa, conoció a mamá, recuerdo que la miro y mamá a penas la saludó (siempre le gusta dar miedo), Pris se daba tiempo para mí, hasta me sentía incómodo porque era solo ella la que iba a mi casa, ella no quería que vaya a la suya, fueron pocas veces la que estuvimos en un parque, pero las aprecio y las apreciare siempre.

martes, 19 de abril de 2011

Sábado 30 De Octubre


Después de casi un mes sin escribir, me di cuenta que se me había ido la inspiración, pero cada vez que miraba a Priscilla me daban ganas de escribir, esté con ella o no, hable con ella o no, pero en estos últimos días no era así, ya se me hacía costumbre tratarla como si fuera simplemente mi amiga, y ya no me dolía su indiferencia, ya no me dolía sus “no tratos”, me daba igual (o por lo menos intentaba tomarlo así) sabía que si seguía muriéndome por ella y seguirla como hacía, no sería bueno para nadie, esta semana fue cuando reafirmé eso, y me sentí un tonto, fue cuando se fue de clases, de la nada agarró su cartera, y se despidió de las demás, claro que menos de mí, siempre hacía eso, cualquiera que la miraba me diría “para que estas con ella, si sabes que te va a tratar así”, pero yo ya estaba enamorado; en ese momento su amiga me pidió que la siguiera, lo hice sin pensar en que era una de sus bromas y que lo que buscaba quizás era eso, que la busque, ya estaba algo lejos de mí cuando me adelanté corriendo y ella volteó al baño y me respondió cuando le pregunté que a donde iba - al baño - en ese momento me puse a pensar – “what the fuck, foolish!!!, what do u have in your mind?, love hurts but don’t be a stupid…”[1] cuando mi mente me dijo eso le di la razón.

Me quedé pensando en las demás cosas que hacía, (porque no era la primera vez), y la esperé mientras recordaba, luego la vi salir (demoro mucho), nos miramos, y regresó a clases, sin decirme nada, obviamente como jugando hasta parecía burlarse, y en ese momento me di cuenta que no era justo que yo la trate de una manera y ella de otra, deberíamos tratarnos de la misma manera, bueno cada quien se comporta de su manera, así que decidí, ya no ser cariñoso con ella, no ser atento, le haría favores, y lo demás por ser como soy, (aunque ella y sus amigas suelen ser muy machistas), hasta pensaba cambiar y ser el chico que quizás ella quería, pero no era el tiempo, y no valía la pena hacerlo en ese momento, como lo dije antes NO ERA JUSTO.

Cuando me llamó Priscilla por la tarde, no sabía ni que decirle, yo me iría de viaje y ella saldría, yo si tenía suerte también saldría, pero ya no lo hacía y hasta me daba flojera, mis amigos me decían que era Halloween y que debería salir; no tenía ganas de ir a ninguna parte.

La relación con Priscilla ya no era una relación, no sabía cómo lo tomaba ella, pero lo bueno era que ya no me preocupaba demasiado como antes lo hacía, gracias a ella me di cuenta que no vale la pena sentirse muy bien por algo, me recordó que no eran justas algunas cosas, y así le molesten algunas cosas haré lo que sé para que aprenda ella más que yo, porque eso he pensado de ella, hace más cosas que yo quizás, pero no las hace como yo las hago, es distinta, es linda, pero quizás también sea a veces mi dolor de cabeza pero igual la quiero, si me fallara en algo, me daría mucha pena, y como una vez soñé simplemente la trataría como si fuera una más y ya no una amiga de la que alguna vez me enamoré, pero también creo que no sería capaz de hacer eso.



[1] “¿qué carajo? tonto!!! Que tienes en la cabeza? El amor duele pero no seas estúpido…”

Jueves 7 de Octubre

Llegué temprano de la Universidad, suspendieron las clases de una profesora, no estaba contento, tenía cólera y pena, quizás de mi propia persona, aunque no estaba seguro.

El día anterior debía ir a la clínica con ella como habíamos quedado, pero lamentablemente a mí me dolía la columna, no podía caminar cómodo, así que le diría eso cuando me llamara, lo hizo pero lo hizo a las 4:30pm, a la hora en la que teníamos que estar ahí, me preguntó: “¿ya estás en la clínica?”- obviamente le dije que no, que estaba mal y que no podría, yo ya suponía que ella no iría (por la hora en la que me llamó), y le pregunté tontamente: “¿tú tampoco estas ahí no?”; no había mucha señal así que se le cortó la llamada, yo tenía mucho sueño y decidí tomarme unas píldoras que mamá solía tomar para dormir.

Me desperté a las 5:45 am gracias a mi despertador, vi mi celular (es lo primero que hago) y vi llamadas perdidas de ella, y un mensaje que decía textualmente: “solo quería saber cómo estas… está bien ya no te voy a llamar por las coches pero esq noc ashhhh y q acs?”. Sonreí, ya que eso indicaba que por lo menos pensó en mí al no haberle contestado, siquiera por no haberme manifestado pensó en que existía.

Le mandé un mensaje disculpándome y explicándole el porqué de no haberle contestado las llamadas, no me respondió, no se me hacía raro, así que llegué a la Universidad pero el profesor no estaba, (también lo suponía) ella había llevado su laptop para que la formatearan, sus amigas y yo la esperábamos en la clase. Se la pasaron casi tres horas hablando de sus cosas, tanto fuera como dentro de clase, más de una vez me daba cuenta que no sabía que hacia ahí, en parte me decía que debería irme, pero lamentablemente ella lo tomaría a mal, no tenía como acercarme ya que las ganas de hacerlo ya se me estaban acabando de a pocos, ella sabía que a mí no me gustaba el hecho de no tratarnos como lo que somos “enamorados” pero a ella no le gustaban los abrazos y nada por el estilo, su motivo era que no quería adelantarse a las cosas, no quería cometer los mismos errores, era lógico pero no contaba con que yo me sentía mal porque ella hacía eso, simplemente me sentía mal al ver a mi enamorada, (si es que todavía podía llamarla así) conversando con todos y prácticamente yo no estaba, me daba cuenta que si no estaba ahí no haría mucha diferencia, recordé eso cuando ella una vez me lo dijo, y pensé que tenía razón, quizás pensaba así porque era el culpable y no debería haberle dicho para estar, ya que ella no me lo pidió tampoco o por lo menos no me lo demostró, quizás el error lo cometí yo desde el principio y eso es lo que estoy pagando; yo era el error, no ella.

Supuestamente las relaciones son para sentirse bien y a gusto con una persona, compartir algo juntos (sino es que todo), y que se quieran contar el uno con el otro, pero éste no era el caso, yo no me sentía mejor, y no contaba con ella para algunas cosas, cuando ella me pregunta algo es para alguna cosa en especial, nunca me preguntaba si me sentía bien, no la culpo quizás yo soy el que no me mostré interesante, y no pienso como cualquier chico de la edad.

Cuando ya habían terminado de formatear su laptop, me acerqué a ella, y le dije si ya podíamos irnos pero no, no quería porque el enamorado de su amiga llegaría a recogerla, en mi mente pasaba la idea de: “y eso que tiene que ver con nosotros, ¿por qué tiene que depender de las otras personas, no se supone que su enamorado soy yo y tenemos que darnos un espacio?”, no le discutí, iba a ser en vano y peor en ese lugar, habían algunos compañeros nuestros ahí sentados y conversando.

Le dije a su amiga que pregunte a su enamorado si demoraría, para ver cuánto podía esperar, me dolía la columna y eso me preocupaba más que otras cosas en ese momento, su amiga lo llamó y le dijo que estaba por salir de su universidad, y demoraría lo que se demora el carro, entonces le dije que podíamos ir saliendo, para qué esperar dentro de la Universidad, menos mal que me hizo caso (eso fue raro), pero Priscilla no quería, se quedaría sentada con su laptop, no sabía para qué, ya no soportaba mi columna así que le dije a Romina que yo si me iría de verdad y si Priscilla estaba jugando que por favor la apurara, eso hizo y salimos, ella se despidió de nosotros y yo me fui a tomar el carro con Priscilla.

Mientras caminábamos me ponía a pensar él porqué era así en ese momento, porque me trataba así, o mejor dicho porque no me trataba, la relación no se podía llamar así, éramos amigos que se despedían de beso en la boca, se notaba demasiado que estaba algo inconforme, desde temprano estaba así, recordé la noche en la que me había dicho que yo tenía la razón y que haría lo que habíamos quedado (tratarnos como debería de ser), recordé nuevamente que no le gustaba ninguna muestra de afecto, nada; tenía ganas de abrazarla, pero me desanimé inmediatamente después de haber pensado en su manera de no tratarme, según ella toda la clase ya sabía que éramos enamorados, eso no estaba mal, lo malo era que yo iba a escuchar algunos comentarios como: “y se tratan siempre así?, ¿porque no se les ve abrazados y coqueteando como antes?”, ese era el punto; antes estábamos más cómodos porque nos gustábamos y nos gustaba el hecho de que nos molestaran, me gustaba la idea de que sería mi enamorada y la podría abrazar, besar, contar más con ella y hacerla sentir bien y yo también me sentiría cómodo y con alguien que me quiera, pero no, esa no era la realidad, ella no me mostraba afecto alguno, no me mostraba interés, llegaba a pensar que no estaba conforme y cuando hablaba con sus amigas, me daba cuenta que incomodo estando ahí, que no puede hablar cómoda porque estoy frente a ella, sus amigas se quedaban calladas por temor a que yo me incomode y me enoje con ella, no sabían que más me enojaba el hecho que ella no me tome en cuenta, que me siento su acompañante para que no se vayan solas, ya lo había pensado y lo seguía haciendo pero con más intensidad cuando estaba en el micro que me llevaba a casa, le diría para terminar lo que nunca había empezado, pero esperaría a la fiesta de la hermana de Romina, a la que iríamos el viernes, le pedí a un amigo que me acompañe ya que me aburriría estando solo, ya sabía que pasaría, y no estaría muy bien, esperaría ese día y si aun así no me sentía bien y ella seguía haciendo lo que hacía, lamentablemente le diría que no debería estar conmigo, no éramos iguales, no sabía si estaba equivocado, pero si notaba la diferencia entre muchas parejas y nosotros.

El día que me dopé con las pastillas de mamá tuve un sueño que quise escribir:

Terminaba con ella, se lo decía y ella lo tomaba normal, no me sorprendía, intenté alejarme para no enamorarme y no sentirme mal, después de 2 semanas, ella salía con un chico, era conocido en la facultad era de un año inferior, por un momento pensé que estaría igual que yo, que el pata se aburriría del comportamiento de Priscilla pero no, no paso así, ella lo trataba bien, como si estuviera plenamente enamorada de él, como si lo conociera de hace mucho tiempo y se notaba que se llevaban bien, me sentí contento por ella y triste por mí, ya que no podía estar así, ya que tampoco podía darle esa felicidad a ella.

Un día hablé con su amiga más cercana, y me preguntó como estaba y si salía con alguien, yo le contesté - no salgo con nadie - no invito a salir a alguien porque me gusta, ella no me entendió, e inclusive lo tomó a mal pensando que me refería a Priscilla, pero me di cuenta a tiempo de que no me iba a entender y le dije que no, que no salía con nadie, que me la paso estudiando nomas y que así era casi todos los días, ella me dijo que se me notaba que no estaba bien, que después de terminar con Priscilla ellas salieron porque era el cumpleaños de un amigo suyo de la facultad, ahí conoció al chico, y se había besado con él, salieron 2 días y él le dijo para estar y ella aceptó, me dijo que lo trataba de esa manera porque no quería tratarlo como a mí, aburrirlo y hacerlo sentir mal, tenía vergüenza de que el piense mal de ella. No sabía que decirle, me hizo pensar, y me deseo suerte, yo hice lo mismo y se despidió.

Por mi parte no hacía más que lo mismo de siempre, estudiaba un idioma para mejorar mi memoria, leía libros en los que el personaje tenía que tener un carácter distinto a las personas normales, escuchaba a Debussy; y como todas las noches escuchaba su hermoso “Claire de lune” antes de dormir.

El trato con ella era muy distante ya que se la pasaba con su enamorado, me miraba indiferentemente, él era muy celoso, y se notaba que era el típico chico coqueto y que todas las chicas quieren estar con él, y el buscaba por otro lado algo mejor, no podía vivir sin salir con chicas y le era muy fácil sacarle la vuelta a la chica con la que esté con él, yo quería hablar con Priscilla sobre eso, pero no tenía oportunidad, y si lo hacía quizás lo tome como si estuviera celoso, y que estoy reaccionando mal porque habíamos terminado y no quería verla feliz ya que yo no lo estaba tampoco. Solo la miraba y me limitaba a saludarla, los grupos de universidad ya no eran con sus amigas, estaba con personas que ni conocía.

Entre las personas que estaban en mi grupo, conocí a una chica, era mayor que yo (como siempre) era linda, se mostraba interesada en mí, pero yo no hacía lo propio, aun quería a Priscilla, y ella lo sabía porque llegamos a ser muy buenos amigos.

Cuando ya conversábamos de cualquier cosa, y parábamos juntos haciendo todo ya que no había encontrado confianza en otra persona más que en ella, las otras personas ya nos molestaban, el grupo de Priscilla me miraba como si fuera un extraño, solo me saludaban, la amiga cercana a ella me preguntó si estaba con Claudia (ese era su nombre) le dije que no, que solo éramos buenos amigos, no me creyó del todo (no me creyó nada), pensó que salía con ella a escondidas y hasta que me acostaba con ella, afortunadamente esos comentarios no le importaban a Claudia, me decía que sabía exactamente como era y que por eso necesitábamos estar juntos, realmente me entendía mucho y yo a ella, pero tenía ese miedo que me produjo el estar con Priscilla, que se malogre la relación después de estar, me dijo que sería como cuando estaba con Priscilla, así que le dije necesitaba pensarlo, que también la quería pero que me entienda que no era fácil, (tampoco la iba a aburrir, era muy buena y valía la pena en verdad) me dio unos días, y una mañana entrando a clases me preguntó, “y? , lo pensaste, ya sabes lo que puede pasar si dices “no” y si dices “si” lo peor que puede pasar es que te dé un beso en frente de todos”; me hizo reír y me confirmó que si valía la pena intentarlo, fue cuando me dio un beso en frente de las personas que estaban ahí y en frente del catedrático que nos tocaba en esa hora, él se rió y me dijo como bromeando “no que no estaban” ella se rió y me dijo que estaríamos bien mucho tiempo, que no nos preocupemos de nada porque todo iba a caer por su propio peso.

No tardó mucho en que la noticia llegue a los oídos de Priscilla y sus amigas, su amiga cercana me dijo que era un mentiroso, ya que según ella yo estaba con Claudia desde hace ya unas semanas, no le discutí porque no me entendería, decidí no preocuparme, (porque ya estaba perdiendo esa virtud) y hacerle más caso a la que era ahora mi enamorada, no se merecía que me preocupe, por arreglar problemas que no se podían arreglar sin el consentimiento del otro, pero si lo hubiera hecho ella igual me entendería.

Cuando llegué un día a clases tarde y el profesor cerró la puerta, me encontré a Priscilla, la saludé y la noté triste, no sabía si preguntarle qué había pasado, y cuando ya lo iba a hacer, me llamaba Claudia, preguntándome si me había quedado contando mis pasos, le dije que no llegué a tiempo y que la recogería cuando el profesor termine su hora, Priscilla me dijo:

- “¿Te llevas bien con ella no?” –

- Si, estamos bien, gracias ¿y tú? - (ahí me sentí tonto, no podía aguantarme esa pregunta, aun me preocupaba)

- Más o menos - me contestó, no es muy bonito cuando confías mucho en alguien y él no lo considera.

- ¿Que te hizo tu enamorado? -

- Nada, no te preocupes, ya pasará, como tú dices, hay que sentirse siempre bien ¿no?-

- me extrañó que recuerde lo que siempre le decía cuando éramos enamorados, le dije que podía contar conmigo si quería conversar con alguien, que yo la podía entender, y que si gustaba podíamos ir a otro lugar ya que se notaba que sus ojos estaban algo hinchados.

Bajamos, tomamos agua mineral, y nos sentamos en la cafetería que no quedaba muy lejos de ahí y podíamos conversar a gusto (era la primera vez que conversábamos así), me contó que se había enterado que su enamorado salía con otra chica mientras estaba con ella, me daban ganas de decirle - “pero si se notaba que era un pendejo de mierda, te hubieras quedado conmigo y ahora no estarías llorando”, me dio mucha pena verla así (también era la primera vez que la veía así), la abracé y le dije que algunas personas no valían la pena ni siquiera para acordarse de ellas, me dijo: “si, tienes razón por eso a veces pienso que no debí tratarse así, te merecías más que un simple beso de saludo y despedida, cometí el error con el chico ese y me metí con él porque no sabía si estando sola estaría bien”. La abracé más fuerte, y me dijo que yo ahora si había encontrado a alguien que me quería de verdad, que no le caía al principio pero cuando se enteró que estaba conmigo pensó que debería de ser una buena persona si yo la trataba y me caía bien, según ella yo sabía elegir a las personas; me deseó suerte con Claudia y yo no supe que decirle.

Cuando regresamos a clases ella me dijo que no lo hiciéramos juntos, temía que me viera Claudia junto con ella, yo le dije que no habría problema, que no tendría por qué enojarse, no me creyó y se fue al baño, yo subí y me encontré con Claudia, me preguntó qué libro estaba leyendo mientras estaba de vago, le dije que ninguno que me había encontrado con Priscilla y que habíamos hablado, le dije que se sentía mal y me había ofrecido a ayudarla; se me quedó mirando, no sabía que podía pensar, hasta llegué a pensar que se iba a ir sin decirme nada y que en unos minutos me diría lo que de verdad estaba pensando, pero no; me dijo suavemente : “Si fueras otra persona te daría una cachetada, pero sé que no harías nada indebido que me haga sentir mal; espero que Priscilla este mejor y que tu no pienses que estoy enojada, dame un beso y hablemos lo que el profesor ha dejado” no esperaba menos de Claudia, pero en mi mente estaba Priscilla aun llorando, y lamentándose de lo que había hecho.

Cuando pasaban los días veía a Priscilla aburrida y sin ganas de muchas cosas, uno de esos días me acerqué a ella, Claudia sentía curiosidad de tratarla, se la presenté, ella nos vio bien y nos dijo que estaba bien que alguien ya me haya hecho caso, todos nos reímos, y me sentí más cómodo, ese día salimos a comer.

Ya al terminar la universidad, yo tenía que irme a Lima, Claudia tenía un problema en casa, su padre había muerto, y los problemas económicos eran realmente notorios, yo la ayudaba en las cosas de la universidad, yo ya trabajaba, y me hacía cargo también de algunas cosas de mi casa, ella ya sabía que me iría a Lima, y contaba con su padre para también ir conmigo a seguir estudiando, no se iba a poder, se quedaría trabajando para sostener a su familia, me dijo que no era mi culpa que me entendía, no estaba en nuestros planes, lamentablemente las cosas pasa por que tienen que pasar, me sentí vacío cuando escuchaba que me decía lo que yo siempre digo.

Cuando estaba esperando al bus, y despidiéndome de Claudia viéndola en el palco del terminal junto con mi madre, le dije a Claudia que nada iba cambiar entre nosotros, eran 6 meses los que me tenía que ir, seguiríamos hablando como siempre, pero ella quería terminar conmigo porque no sería igual a pesar de que sabía que estaríamos en completo contacto y que sabía que no haríamos nada que al otro le haga daño, eso fue lo único en lo que no la entendía, no me quería decir porque, yo suponía que era porque tubo el problema de su padre y su nueva realidad era muy dura.

El bus estaba por partir pero no lo hacía porque faltaba un pasajero, yo vi una mochila a lado de mi asiento, voltee y me despedí de Claudia y de mamá, mamá me llamaba mientras me miraba en el bus, le dije que la llamaría cuando llegue a Lima y que a Claudia también, corté, me dijeron adiós con la mano y se fueron, el carro seguía esperando a la persona que faltaba, cuando escuché las quejas de las personas, al parecer la persona ya estaba llegando, yo seguía viendo por la ventana, y el carro ya arrancaba, cuando me di vuelta para sacar un libro, al lado estaba Priscilla arreglando sus cosas, se sentó a mi lado y también le tomó por sorpresa el verme, me dijo: “seguro que no te habías acordado que yo también me voy a Lima”…

Me había dopado casi 12 horas era lógico que haya tenido un sueño así.

lunes, 18 de abril de 2011

Diary

Martes 5 De Octubre

Ayer la quería ver, no la veía desde el viernes si no me fallaba la memoria, me decía que no podía, realmente llegaba a pensar que no me quería ver, no me pedía que nos veamos y solo me llamaba para hablar.

El día anterior soñé que yo era distinto, la citaba en un lugar y para variar no podía porque estaba cansada o alguna cosa, pero la seguí y después de que se metió a su casa le toqué la puerta y justo ella abrió, media asustada me preguntó que hacia ahí - te quería ver - dije, y quería hablar de nosotros, le pregunté si tenía tiempo, estaba medio enojado y ella se daba cuenta lógicamente, me decía que no era su intención y que teníamos que ir de a pocos, la entendía pero también le decía que como podíamos ir de a pocos si simplemente no avanzamos, no tomamos un inicio y así no podríamos estar, llegué a decirle que había conseguido su objetivo: “Ganaste!!!, ya conseguiste aburrirme, no se para que me dijiste que sí, mejor me hubieras dicho que no, yo te iba entender, sabes que no me gusta que me mientan de esa manera, sabes que no me molesto, simplemente me pongo triste al darme cuenta de que las personas no siempre son como uno las quiere, te quiero, sabes bien eso, pero tus cortes y tus no tratos hacen que simplemente la fe se me vaya, a veces me siento estúpido al seguir pensando en que bonito sería y hacer planes para que después de desmoronen y ponerme a recoger los pedazos. Sabes que me importas hasta a veces más que a mí mismo, no sé cómo comportarme porque dices hay que empezar despacio, hay que ir de a pocos, pero ya vamos a cumplir un mes y creo que puedo contar las veces que nos hemos besado y hemos hablado, la única vez que me sentí a gusto fue el día que empezamos, porque podía tenerte en ese momento y sabía que éramos solo tú y yo.” (Creo que en mi sueño estaba ebrio).

Me mostré de una manera realmente impulsiva, no sabía que podía llorar de esa manera nuevamente, y cuando desperté me asusté de mí mismo, no era yo el del sueño, pero quizás estaba siguiendo otro punto de vista, sabía que tenía que hablar con ella, prácticamente no sabía nada de ella, y por eso me quejaba, pero menos mal que solo fue un sueño, esperaba no llegar a eso, llorar hasta que no pueda respirar y mostrarme tan mal. Lo único que podía rescatar del sueño era que ella me entendía y se daba cuenta que en realidad me importaba, no le importó que me comportara así, con tan solo verla y notar que me miraba distinto, me sentí querido, me abrazó, me besó y me dijo que lo sentía mucho, que hice bien en mostrarle lo que sentía, que no era justo que yo esté así, que ella lo intentaría, y que estaríamos juntos.

Me encantó la manera que lo decía y la manera que me besaba, no era un beso cualquiera, era un beso que tenía lágrimas (lágrimas mías) y que ella las cuidaba para que no se mueran al terminar mi rostro.

Al despertar de ese pequeño sueño recordé que teníamos que ir a la Clínica, yo quedé con el encargado que iría en la tarde pero ella no, además que no llevaría su laptop y no tendríamos donde hacer lo que nos iba a dejar, me llamó media hora antes de llegar a la clínica y me dijo que no iría, que prefería dormir, a mí no me importaba mucho el hecho de hacer algo o no porque sabía que no haríamos nada, solo quería verla, me decía: “para que me quieres ver, si estoy igualita”, no sabía que pensar, me quedada callado, quería pensar que estaba cansada y que tenía que descansar.