domingo, 1 de mayo de 2011

Lunes 28 De Marzo

El día de ayer, y otros días, estaba hablando con Pris, ya me daba cuenta que conseguía verla distinto, me sentí tranquilo y contento, ella estaba bien, ahora estaba preocupada por que entraría a trabajar, los nervios eran normales, por mi parte estaba volviendo a mis lecturas y a mis escritos, ya no eran tan seguidos pero si distintos, el sábado pasado fuimos a realizar un trabajo pero recordé a Arequipa cuando de regreso me di cuenta que no había hecho nada, ese día nos quedamos a almorzar, queríamos tomar unas cervezas pero nunca se dio, así que ese día no fue muy interesante.
El día de ayer Pris me contó que estaba triste, le pregunté si pasaba algo malo, y me dijo que se había peleado con su amiga Alejandra (una compañera de ambos) y que fue por un comentario en el Facebook sobre su enamorado, me pareció obviamente una estupidez, y ahí me puse a pensar que existen aún personas que tienen esos defectos con el amor, o por así decirlo.
Le aconsejé que lo tome como si no hubiera pasado, que no era su culpa y no tenía por qué sentirse mal, pero me dijo que no podía, que no era tan fácil y si pues no lo era pero no podía estar lamentando todo el tiempo; el problema era que estaba con ella en varios grupos, y se llevaban muy bien entre las otras chicas.
Realmente ya no sabía que decirle, pensaba en ayudarla pero no sabía cómo, ella me dijo que la acompañara por Messenger mientras hacia su trabajo, así que me quedé unas horas, pero ya más tarde me tuve que ir porque me caía de sueño.
Puedo decir que cada vez nos vamos acercando más, estamos volviendo a ser los amigos que éramos hace tiempo, claro que siempre lo fuimos, pero ahora estamos evolucionando con el tiempo, me volvía la pregunta: “¿cómo tomaría el libro que le tenía pensado dar?”, bien, mal, seguro que algunas cosas no le gustaran pero espero que sepa que es mi manera de decirle “te quiero”, así haya sido de diferentes maneras.
Esa tarde estuve hablando con ella por teléfono por mucho tiempo, me dijo que no tenía ganas de ir a la universidad, yo tampoco las tenía, así que le dije: “no vayamos pues” le propuse ir al cine, ella me pidió que la acompañara a una clínica para que se saque un certificado de salud, para su nuevo trabajo, con gusto la acompañaría, y así quedamos, nos encontraríamos en un lugar y luego iríamos al cine a ver una película ni de terror ni de suspenso.
Cuando estaba en el micro escuché una canción que adoro, está en mi top ten desde que era muy niño , el problema era que no conocía al autor, solo la escuchaba muchas veces, pero en ese momento cuando la escuché saqué mi cuaderno donde tenía dibujado un pequeño croquis del lugar donde iríamos y mientras escuchaba la letra la escribía para bajarla cuando llegue casa.
Me encontré con ella, y nos fuimos a la clínica, había mucho tráfico, cuando llegamos ella preguntó si podía hacer su trámite en ese momento pero no podía, así que habíamos ido casi en vano, solo a preguntar, para regresar también hubo tráfico, y no encontrábamos el cine, caminamos unas cuantas cuadras que para el caso era lo mismo que ir en carro, pero como ya nos causaba fatiga tomamos un carro buscando el bendito cine.
Llegamos a un centro comercial, caminamos por casi todo el centro comercial sin encontrar el cine, me sentí mal por hacer caminar tanto a Pris y por estar aburriéndola, con tanta caminata nos daba hambre y queríamos comer, pero ahí vendían apetitivos y ella quería comer pollo, y estaba difícil que encontremos en ese lugar ya no teníamos ganas de buscar nada.
Cuando encontramos el cine, ya eran las 9pm, y las películas que estaban por dar faltaban media hora, así que no entramos, ella no podía llegar muy tarde a su casa. Cuando ya estábamos por salir, no me dieron ganas de nada, y a ella menos; me dio cólera no poder pasar un buen rato con Pris, por algo pasó, quizás no pueda hacerla sentir bien, el plan era distraernos porque no teníamos ganas de ir a la universidad, reírnos un rato, pasarla bien, ya que como enamorados nunca salimos, pensé en que como amigos la podíamos pasar bien, pero me di cuenta que si quería que en algún momento que se acordara de mí, lo conseguiría porque sería la persona con la que logró aburrirse el primer día que se tiró la pera, bueno por lo menos sé que seré el único que la haga sentir así.
Ya en el carro de regreso, me puse a pensar en que quería un bonito final para el libro, inconscientemente pensé que podría ser ese, pero como no fue un lindo final, no sabía si pensar en escribir algo más, pero claro que no sabía que se podía venir, y ya tenía muy pocas ganas de escribir, hasta llegaba a pensar que le podía aburrir lo que digo de ella en mis notas, pensé mucho en que este sea el final, es mi amiga y si en algún momento pensé en que podía pasar algo entre nosotros de nuevo eso había quedado descartado completamente, sería mi amiga, y no tenía que esperar nada más.
Ella empezaría a trabajar en unos pocos días, y sentía que esa era mi última oportunidad para hacer algo juntos, ya no podría llamarla tan seguido y ya dejaría de pensar en ella, ya no escribirá para un libro sino para mí nuevamente, me gustaría escribir en este libro que pasaría el día de su cumpleaños, me faltaban escribir muchas cosas, pero ya no debía hacerlo, solo dejaría este pequeño recuerdo en sus manos para que cuando desee lo lea, y recuerde, que yo estuve en algún momento de su vida y que eso estará por siempre en un libro, así no sea público y solo sea de los dos.

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